Japón es un país que siempre ha marcado la historia universal, pues desde conflictos bélicos hasta su potente economía y avances tecnológicos, los cuales nos han traído grandes marcas tales como Honda, Toyota, Sony, Nintendo, Canon, entre muchas más. Japón ha sido y será por siempre un ícono de belleza nata, honorabilidad y cultura atrayente, que sabemos es el segundo país más poblado de Asia Oriental, después de China.
Durante estos días hemos presenciado acontecimientos históricos y que muchas veces nos enteramos que suceden, pero en ocasiones no sabemos en realidad la magnitud que tienen todos estos sucesos. Hace varias semanas, Japón se vio envuelto en un terrible terremoto con magnitud de 8.9 escala de Richter. Las réplicas que le siguieron aún mantienen nerviosa a la población, el tsunami y la crisis nuclear. Hemos escuchado de las alertas ante la radiación nuclear que se desató en dicho país. Sabemos que se genera por la energía de los átomos, que puede ser terriblemente dañina a la salud, que se fabrican armas con esta energía, pero ¿qué es la radiación? ¿Cómo se origina?
Si la radiación proviene de las transiciones electrónicas, de sus cargas externo al núcleo, serían radiaciones menos penetrantes como la de rayos X, la beta y alfa.
La radiación ocurre cuando un átomo libera energía que absorbió de alguna manera y se volvió radiactivo.
Cuando este átomo necesita ir a su estado básico o inicial tiene que liberar esa energía que había absorbido previamente y cuando emite esa energía, porque existe la equivalencia entre energía y masa como lo teorizó Einstein, sus electrones saltan a otro nivel menos energético y es como si el átomo perdiera parte de su masa como energía.
La emisión de radiación puede provenir por un fenómeno nuclear del núcleo del átomo y por transiciones de sus cargas externas. Cuando proviene del núcleo le llamamos radiación gamma que es la más penetrante puede atravesar fierros, paredes de concreto o plomo, de ahí la importancia de que la radiación no salga de los contenedores de los reactores que poseen varias capas.
Si la radiación proviene de las transiciones electrónicas, de sus cargas externo al núcleo, serían radiaciones menos penetrantes como la de rayos X, la beta y alfa. Aunque algunos rayos x se pueden producir también desde una transición nuclear de muy alta energía y se puede confundir con una radiación gama.
En el núcleo hay protones y neutrones, los neutrones pueden viajar e impactarse entre sí y producir otros neutrones, por cada uno de ellos ser producen dos, y de esos dos se generan cuatro a lo que se le conoce como reacción en cadena que llega hasta una reacción nuclear con efectos devastadores sobre la materia como lo ocurrido en las ciudades de Nagasaki e Hiroshima o en el accidente de Chernobyl.
Cuando una célula se irradia, es decir, recibe radiaciones, sufre distintas alteraciones, que pueden ser más o menos graves, según la dosis recibida y el tipo de elemento.
Los trastornos más frecuentes producidos por el exceso de radiación son el cáncer, las alteraciones gastrointestinales, afecciones de la médula ósea, así como del aparato reproductor (infertilidad, malformaciones,...) y el debilitamiento del sistema inmunológico.
El mayor riesgo lo tienen las mujeres pues los espermatozoides se regeneran totalmente cada 90 días, sin embargo, los óvulos permanecen en los ovarios toda la vida y si un óvulo es alterado por la radiación y fecundado posteriormente, se producirán malformaciones en el feto, incluso años después.
Cuando la principal vía de contagio es la inhalación, sólo es efectivo ingerir pastillas de yodo. La tiroides va eliminando el yodo sobrante y de esta forma, cuando se satura de yodo normal puede ir eliminando el yodo radiactivo inhalado
Espero haya aclarado sus dudas y podamos entender la magnitud del problema que se está viviendo en Japón, lo único que nos queda es mandar todo el apoyo que podamos y como nación estar al pendiente por cualquier cosa que se necesite.
Fuentes:
Centro de Seguridad Nuclear de España
Epifanio Cruz Zaragoza coordinador de Irradiación y Seguridad Radiológica del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la Universidad Nacional Autónoma de México
Jorge Antonio Amezquita Landeros, profesor investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Xochimilco

Hola MiriPau!!!
ResponderEliminarDespués de nuestro festejo por el Día de San Patricio (jeje), me pongo un tanto más serio para ver y comentar los diferentes sucesos que han transcurrido pasado el terremoto-tsunami que ha transformado a Japón. Cierto está que la catástrofe nuclear afectaría a muchos habitantes de la sociedad nipona, pero afortunadamente han circulado noticias que contienen información sobre el enfriamiento de los reactores nucleares de la ciudad de Fukushima (espero haber escrito bien el nombre de esa ciudad).
No está de más saber los efectos de la radiación a causa de un desastre nuclear que describes con afán, ya que al menos estaremos informados sobre efectos y métodos de prevención por si en algún tiempo posterior nosotros tengamos que actuar por dicho problema.
Espero que las noticias cada vez contengan avances de los programas de rescate de damnificados y mejoras en los planes anti-desastre en los reactores de la planta nuclear.
Gracias y saludos.
Franz